miércoles, 23 de abril de 2025

23 DE ABRIL

 


 

    Y ESO ES LO QUE PASÓ. Día del libro.  Como cada 23 de abril. Y este año, la biblioteca de mi pueblo, cuando he llegado esta mañana, nos tenía preparada _a los usuarios_, una sorpresa. Entre susurros. Una, sólo para mí. “Porque leer es un regalo…”, pone. Un regalo…con suerte, desconocido, curiosidad despierta, aventura. Aceptemos la propuesta. 

 

    Envueltos en papel de periódico-revista: “EL MUNDO. Domingo, 2 de marzo 2025” el que me ha tocado en suerte, a ciegas. Va (iba) de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo. Madrid. En una de las caras, cuatro pegatinas: dos textos + dos imágenes. Y un lacito, en rojo, en la esquina superior. En la cara posterior, un código de barras, con su número de código y número de registro. La bibliotecaria, de inmediato, sabe, antes que tú, cual ha sido “tu elección”. Y te lo registra. Hasta el 8 de mayo.

 

    Como tengo mucho atrasado para leer _y que investigar_, e intuyendo no más de cien páginas por el grosor, he elegido propuesta. Felicitar al personal; alegrarme por la iniciativa, irme más contento que unas pascuas. Refugio en uno de mis lugares y espacios de lectura, pedir una rubia, desplegar, fotografiar, abrir, y aparecer la sorpresa: “Y eso fue lo que pasó”, de NATALIA GINZBURG. Con prólogo de Italo Calvino, y traducción de Andrés Barba. Edición Abril 2016. Publicado por ACANTILADO. Pues no lo conocía/no me sonaba el nombre de la autora. Así es la verdad. Antes que yo, solo una persona lo debió sacar en préstamos: 30 JUN 2022. ¡Jó!

 

    Leer la solapa interior de la portada y conocer su obra reseñada. Visitar la contraportada: Narrativa . 271. Publicada en 1947, como segunda novela de la autora, “la historia de una amor desesperado”… Calvino_escribió para el prólogo de esta edición_ que, “durante generaciones y generaciones lo único que han hecho las mujeres de la tierra ha sido esperar y sufrir. Esperaban que alguien las amara, se casara con ellas, las convirtiera en madres, las traicionara. Y lo mismo sucedía con las protagonistas de Ginzburg”.

 


    Después, claro, recurrir al “Dios GOOGLE”. Se trataba de aumentar el conocimiento, desde la Wiqui; sobre la autora, su obra, su prologista: italiana, 1916-1991. Escritora y política italiana (Diputada comunista), judaísmo, casada (en dos ocasiones), un hijo, etc. etc. Ya me puedo adentrar en su Nota; y después, en el relato: 

Yo le dije:

Dime la verdad.

Y él me contestó:

_¿Qué verdad?

 

    Me esperan 110 páginas nuevas sin pensar. Consumir, sin consumir. Aprovechándome de un servicio público. Quizá un día cuente aquí algo sobre su contenido, y mis impresiones-conclusiones; compartiéndolas. Creo que hoy he sido afortunado. Pequeñas cosas que te hacen feliz; disponer de momentos felices. “Celebración” bien aprovechada. Y mil gracias a las/los generadores de la idea; y envolverlos, mimarlos y,  sobre todo, generar expectativa lectora, ampliando tu cultura. 

jueves, 10 de abril de 2025

 


LA TOQUILLA

 


Me ha dolido, de repente,

el desamparo de la toquilla,

el abandono de su lana, 

el destino triste de su punto, 

el trabajo inútil de su ganchillo.

Me conmueve su historia.

Me aterra su intemperie.

Me conmueve lo infringido.

Me destroza su suerte.

Es un objeto, ya lo sé.

Es un saqueo inmerecido.

Es un resto malherido.

Es una traición, a traición.

Toquilla o rebeca

punto de paso a paso, 

ganchillo, agujas...

Tiempo. 

Artesanal la percibo

(porque quiero).

La toquilla de la abuela,

la toca de la madre.

Lana que no hereda la hija,

ni la nieta,

ni falta que hace. 

Quizá sea la falta de espacio; 

o la riña.

Quizá responda a una venganza;

o a una diáspora. 

¡Quizá alguien la reviva!

y la redima.

 

Xiri 10/4/2021

Alejandro

miércoles, 2 de abril de 2025

     El día 8 de agosto de 2023, F.G.C., vecino de Xirivella (Valencia) me regaló, y aquí delante lo tengo, un libro original, escrito como autobiografía, del que fuese a partir de 1940, médico en el Municipio, de 2000 habitantes _ahora habitamos 31.000_, con una extensa huerta con bastantes alquerías en su seno, diseminadas. Fue en el año 2022, cuando una mujer, mayor, habitual en el que yo llamaba, simpáticamente, el “parlamento femenino de Xirivella”, me facilitó por  primera vez un ejemplar de su admirado médico, D. JUAN ALONSO PÉREZ, y me comprometí a la devolución, por supuesto, como así hice. Desde entonces no he parado de “querer saber más” sobre Él,  sus gentes, realidades, evolución, políticas, vida social, cultural, etc. 

 

    Saber de JUAN. Conocer sus vicisitudes y de su familia, en cualquier aspecto; sus orígenes. Recabar información. Dar con fuentes de memoria. Interesarme por el individuo, su entorno, sus pensamientos, sus valores y actitudes consecuentes, su labor profesional, etc. Hice _y todavía no pierdo la esperanza_ lo que pude para actualizar su memoria, y darlo a conocer a los vecinos/as _porque en muchos aspectos era bastante desconocido_ la globalidad de su trayectoria. Si no llegué a más, al menos en parte, lo fue por no haber encontrado demasiada colaboración para documentar mis propósitos.

 

    El libro lleva por título “SALIDA DE LAS TINIEBLAS. MEMORIA DE UN TOXICÓMANO”. En Ediciones AVESTA S.A. (ya desaparecida); en 1976.  Y ya he señalado: autobiográfico. Añado que como relato, humilde, de confesión, y “disimulando  nombres concretos” y, creo, pasar de puntillas y,  quizá aparcados otros aspectos y datos para más adelante. Significo que hacía un año solamente en que “Paco” nos había dejado, pero su “descendencia” seguía con las suyas; aunque huérfanos, resabiados, y negándose, entre reproches y ajustes, a dejar “el chollo”, los privilegios, el poder.

 

    Ayer, día 1 de abril, lejos de ser un “día feliz” como nos instaba el diputado balear de VOX en el Parlamento insular, me fui a releer el Capítulo XI, en la página 111, “LA CAIDA DE MADRID Y DEPURACIÓN POLÍTICA”. Evidentemente sabía me iba a encontrar el relato de JUAN ALONSO. Y hoy, que estamos a 2 de abril, pasado el trago, traigo aquí unos párrafos-confesiones del autor.

 

-       “La guerra iba de mal en peor para las fuerzas republicanas. Desde antes de la batalla del Ebro, tenía la total seguridad de nuestra derrota”. 

-       “Sabía de antemano que había una inmensa masa que debería ser juzgada y también toda la oficialidad del Ejército de la república”.

-       “Estaba totalmente desmoralizado. El terrible caos en el Ejército republicano, las luchas entre los partidos políticos, que tanto contribuyeron a nuestra derrota, hacía que fuera perdiendo sus ideales”.

-       “El desconcierto era general”.

-       “El día 29 de marzo (de 1939, claro, señalo y aclaro yo) todo el Ejército Nacional se dedicó a la búsqueda y captura de soldados republicanos”.

 

    Descorazonador es lo que sigue. Como lo fue en Valencia Capital uno y dos días después. El 1 del nuevo mes, EL BANDO. Y a partir de ahí, la larga noche. En Valencia, en Madrid, y en cualquier rincón del Estado. Me encuentro investigando qué pudo pasar en mi pueblo, con personas de mi pueblo.

 

    JUAN ALONSO PÉREZ ejerció de estudiante de Medicina, en Valencia“zurrándose” si llegaba el caso con los falangistas del sindicato estudiantil que los acogía y lanzaba contra los izquierdistas. A los pocos días del GOLPE MILITAR DE LOS SUBLEVADOS, a la cabeza “Paco”, se alistó voluntario con sus amigos de facultad en los milicianos, para defender el Frente de Teruel. Era un ”morfinómano” empedernido, que le hizo padecer mucho, y a la vez, superar otras adversidades. Una historia sorprendente, por dura y larga. Llegó a ser Capitán Médico del Ejército Republicano (él único legal), estando por el Jarama y “otras batallas”. “Puedo decir que soy casi un personaje histórico. Fui el primer oficial republicano que vio la rendición de Madrid y el último que abandonó Gobernación”. Quise, yo, llevar a cabo un Documental sobre su trayectoria. Hablé con un guionista que me dijo: “Ya tengo en mi cabeza la primera escena: Juan sale de Gobernación como último Oficial”. Finalmente no se puedo llevar a cabo, aunque nunca perderé la esperanza. Mientras, sigo investigando.  No hay, en general, vecino o vecina de Xirivella, que hay cuestionado nada sobre su quehacer humano y profesional en el pueblo, Muchas mujeres parturientas lo adoraban, me dicen. Pobres genéricos, gitanas, labradores/as de las alquerías… no tengo un solo testimonio recogido con pegas o reproches. Algunos/as personas, esos sí, desinformadas hasta entonces en muchos aspectos, quedan, como yo, gratamente asombradas.  (Seguirá…).


Portada original del libro de
JUAN ALONSO PÉRZ