MEJOR CONTADO…
18 de septiembre de 2025. Estoy en una consulta médica, en la sala de espera, frente a la puerta de la misma. Tengo cita para solicitarle a la doctora un trámite, digamos. Llego antes, con tiempo, y me dispongo a matarlo, aprovechándolo: leo. Llevo encima LA COMUNICACIÓN EN EL DIVÁN/EFECTOS POLÍTICOS DEL IMAGINARIO DIGITAL, de Pilar Carrera, autora; editado por Cátedra, 2025. Fácil de encontrar, entonces. Y leo:
Hay una anécdota del cineasta Frank Capra referida a los europeos, en concreto a los alemanes tras la Segunda Guerra Mundial, que serviría perfectamente como metáfora de esta colonización del imaginario por parte del discurso mainstream y que es especialmente relevante en términos de dimensión política del relato en el sentido más pragmático y el papel que desempeñan los mass media.
Contaba Capra lo siguiente, respecto a los filmes documentales propagandísticas de la serie why we fight (1942-1945, encargados por el Gobierno de Estados Unidos:
Fueron aceptadas como películas de adoctrinamiento por los canadienses, los australianos y los británicos. Cuando terminó la guerra y estábamos en los llamados “países capturados”, la guerra acababa de terminar y todo se había ido al infierno, no tenían películas pero tenían copias de Por qué combatimos en las embajadas. Entonces, dijeron: “Bueno, me pregunto si quieren ver estas películas y decirles qué demonios pensamos de ellos”. Así que pusieron las películas en esos países y se abalanzaron para verlas. Les costó diez centavos cada una.
La cursiva es mía y sería difícil encontrar un texto que definiese mejor el panorama del imaginario cultural actual. Los mass media y su discurso han ocupado prácticamente todos los espacios de enunciación y han enrarecido la atmósfera en la que podrían florecer relatos en concurrencia con el chiché institucionalizado. Casi podría definirse el nuestro como un modo de recepción sadomasoquista en el que los perdedores consumen autolaceración por voluntad propia y encima pagan. Muy parecido al deprimente escenario posbélico que relata Capra.
Y transcribo textualmente. Ahora, las negritas con mías; del bloguero. Antes, la cursiva era de Pilar Carrera. Y gozo con el texto. Decido que vendrá a TRAZOSCONLUZ. Para mí, resulta aleccionador visto el “sadoquismo” y la “autolaceración” que percibo, no solo en los mass media, sino, como consecuencia, en mis vecinos y vecinas.
Es la hora. Llega a la consulta mi médica nueva. Tengo que dejar de leer. Abro los ojos…y me entra un hipo alucinógeno (del que no puedo relatar nada más).









