El día 8 de agosto de 2023, F.G.C., vecino de Xirivella (Valencia) me regaló, y aquí delante lo tengo, un libro original, escrito como autobiografía, del que fuese a partir de 1940, médico en el Municipio, de 2000 habitantes _ahora habitamos 31.000_, con una extensa huerta con bastantes alquerías en su seno, diseminadas. Fue en el año 2022, cuando una mujer, mayor, habitual en el que yo llamaba, simpáticamente, el “parlamento femenino de Xirivella”, me facilitó por primera vez un ejemplar de su admirado médico, D. JUAN ALONSO PÉREZ, y me comprometí a la devolución, por supuesto, como así hice. Desde entonces no he parado de “querer saber más” sobre Él, sus gentes, realidades, evolución, políticas, vida social, cultural, etc.
Saber de JUAN. Conocer sus vicisitudes y de su familia, en cualquier aspecto; sus orígenes. Recabar información. Dar con fuentes de memoria. Interesarme por el individuo, su entorno, sus pensamientos, sus valores y actitudes consecuentes, su labor profesional, etc. Hice _y todavía no pierdo la esperanza_ lo que pude para actualizar su memoria, y darlo a conocer a los vecinos/as _porque en muchos aspectos era bastante desconocido_ la globalidad de su trayectoria. Si no llegué a más, al menos en parte, lo fue por no haber encontrado demasiada colaboración para documentar mis propósitos.
El libro lleva por título “SALIDA DE LAS TINIEBLAS. MEMORIA DE UN TOXICÓMANO”. En Ediciones AVESTA S.A. (ya desaparecida); en 1976. Y ya he señalado: autobiográfico. Añado que como relato, humilde, de confesión, y “disimulando nombres concretos” y, creo, pasar de puntillas y, quizá aparcados otros aspectos y datos para más adelante. Significo que hacía un año solamente en que “Paco” nos había dejado, pero su “descendencia” seguía con las suyas; aunque huérfanos, resabiados, y negándose, entre reproches y ajustes, a dejar “el chollo”, los privilegios, el poder.
Ayer, día 1 de abril, lejos de ser un “día feliz” como nos instaba el diputado balear de VOX en el Parlamento insular, me fui a releer el Capítulo XI, en la página 111, “LA CAIDA DE MADRID Y DEPURACIÓN POLÍTICA”. Evidentemente sabía me iba a encontrar el relato de JUAN ALONSO. Y hoy, que estamos a 2 de abril, pasado el trago, traigo aquí unos párrafos-confesiones del autor.
- “La guerra iba de mal en peor para las fuerzas republicanas. Desde antes de la batalla del Ebro, tenía la total seguridad de nuestra derrota”.
- “Sabía de antemano que había una inmensa masa que debería ser juzgada y también toda la oficialidad del Ejército de la república”.
- “Estaba totalmente desmoralizado. El terrible caos en el Ejército republicano, las luchas entre los partidos políticos, que tanto contribuyeron a nuestra derrota, hacía que fuera perdiendo sus ideales”.
- “El desconcierto era general”.
- “El día 29 de marzo (de 1939, claro, señalo y aclaro yo) todo el Ejército Nacional se dedicó a la búsqueda y captura de soldados republicanos”.
Descorazonador es lo que sigue. Como lo fue en Valencia Capital uno y dos días después. El 1 del nuevo mes, EL BANDO. Y a partir de ahí, la larga noche. En Valencia, en Madrid, y en cualquier rincón del Estado. Me encuentro investigando qué pudo pasar en mi pueblo, con personas de mi pueblo.
JUAN ALONSO PÉREZ ejerció de estudiante de Medicina, en Valencia, “zurrándose” si llegaba el caso con los falangistas del sindicato estudiantil que los acogía y lanzaba contra los izquierdistas. A los pocos días del GOLPE MILITAR DE LOS SUBLEVADOS, a la cabeza “Paco”, se alistó voluntario con sus amigos de facultad en los milicianos, para defender el Frente de Teruel. Era un ”morfinómano” empedernido, que le hizo padecer mucho, y a la vez, superar otras adversidades. Una historia sorprendente, por dura y larga. Llegó a ser Capitán Médico del Ejército Republicano (él único legal), estando por el Jarama y “otras batallas”. “Puedo decir que soy casi un personaje histórico. Fui el primer oficial republicano que vio la rendición de Madrid y el último que abandonó Gobernación”. Quise, yo, llevar a cabo un Documental sobre su trayectoria. Hablé con un guionista que me dijo: “Ya tengo en mi cabeza la primera escena: Juan sale de Gobernación como último Oficial”. Finalmente no se puedo llevar a cabo, aunque nunca perderé la esperanza. Mientras, sigo investigando. No hay, en general, vecino o vecina de Xirivella, que hay cuestionado nada sobre su quehacer humano y profesional en el pueblo, Muchas mujeres parturientas lo adoraban, me dicen. Pobres genéricos, gitanas, labradores/as de las alquerías… no tengo un solo testimonio recogido con pegas o reproches. Algunos/as personas, esos sí, desinformadas hasta entonces en muchos aspectos, quedan, como yo, gratamente asombradas. (Seguirá…).

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