¿PAZ Y SEGURIDAD? ¿QUÉ PAZ Y SEGURIDAD?
Cierto es que va a resultar una entrada extensa. Pero más demoledora (por extensa e intensa) es cómo ha quedado Gaza, Ucrania, Siria (como antes quedaron otras decenas de países, por obra y gracia de "los señores de la guerra", tan admirados y votados todos ellos.
Ese 22 de febrero de 2022 publicaba "Cascorro con la lata", en EL ECONÓMICO de Sagunto _en el que escribía desde 2013_ la colaboración quincenal que sigue. La traigo aquí por dos motivos: uno, porque me parece oportuna para estos días infames de las políticas que nos hacen vivir. Y dos, porque, como se ve en la ilustración que acompaño, esa semana, figuró como "lo más leído".
¿PAZ? DE NUEVO ¿QUÉ PAZ?
De joven di con un concepto de práctica política que he procurado seguir. Al menos cuando era consciente. Difícil de aplicar, de ser consecuente con él. Hacerlo te acarrea, en lo local, problemas, sinsabores, incomprensiones, aislamientos, señalamientos, represalias. Sin duda hay gente mala que hasta camina. El concepto era, que no me olvido: PENSAR GLOBAL, ACTUAR LOCAL. Y en ello seguimos; adaptándolo a las circunstancias y vicisitudes de la ideología, la política en sus diferentes niveles, la vida local de un municipio, la realidad del momento de sus gentes, las fuerzas disponibles, etc. Recuerdo aquel cole porteño en que, actuando local-escolar, durante el llamado “Día de la Paz”, puse en un tablón de anuncios, en la entrada del comedor, un simple papel continuo en el que escribí: PAZ ¿QUÉ PAZ? No les gustó nada a la jerifalta digital ni a los siervos de la gleba. Me encontraba en pleno proceso de represalias.
En estos días que vivimos, a nivel mundial, continental, estatal, regional y local, se oyen voces y eslóganes ya conocidos. El más socorrido es el de NO A LA GUERRA. Tal vez el más esperanzador y, a la vez, quizá, el más hipócrita; socorro del márquetin. Tanto, que te ves obligado a “mojarte”, sin paraguas que te proteja. Porque pensar global parece que no se lleva; es fatigoso. Y lo poco que se ejercita, te lo dan ya hecho, pensado, trillado, manipulado y respondiendo a intereses de los que, precisamente, promueven las guerras (de todo tipo). Hemos tenido virus para rato (ha desaparecido de la parrilla por arte de birlo birloque). Quedamos exhaustos para pensar global, y nos amenazaron si actuábamos local. Después nos distrajeron con la furia de un volcán local, provocando el lloro fácil y la caridad cristiana. Agotado el tema, callado el volcán (que vino que ni pintado para anular el pensamiento global explicativo de la furia de la tierra) llegó la pasión de las gaviotas, las puñaladas traperas, la opción comunismo o corrupción, la mordida madrileña, los detectives, y así. Todo “muy local”. Pero en ello, llegó UNA GUERRA (más). Global. Dos Imperios que nunca se fueron. Un tercero en liza, tomando posiciones. Los segundones de siempre tomando partido, decantaciones: entusiastas u obligadas. Aquí no hay ya nadie neutral. Es la GLOBALIDAD DE LA GLOBALIZACIÓN; sin ropajes; desnudos ante la temida posibilidad nuclear. A nivel local se desarrollan de nuevo los lamentos, las hipocresías, la caridad (la solidaridad es otra cosa), los bulos, la guerra propagandística, psicológica; por tierra, mar, aire, Redes y demás. ¿Cómo actuar local? ¿Cómo pensar global para no perder el norte?
Escucho a un Diputado regional español, comunista que, en una intervención parlamentaria, acaba soltando un pensamiento global al respecto de la Guerra; de la guerra en Ucrania,; de todas las guerras. Y señalando a sus señorías, localmente. Y les restriega la ideología, la política, su clamoroso silencio sobre otras guerras, su complicidad y e implicación con el triunvirato de EE.UU., la OTAN, EUROPA. Y sin equidistancias, señala con el dedo y la palabra, al “Putín“ y a los oligarcas rusos (algunos confortablemente instalados en nuestras costas, negocios, finanzas, viviendas). Y les interroga: ¿Qué lleva pretendiendo el triunvirato desde tiempo inmemoriales en la zona y con los países limítrofes con la llamada, ahora, Federación Rusa? ¿Qué ocurrió en Ucrania hace 8 años? ¿Quién puso, mediante Golpe de Estado, a un tirano y su Gobierno nazi? ¿Qué ocurrió con el 14% de los votos que lo hacían por una opción que se llamaba “comunista” en Donbass? ¿Cuántos muertos van contados desde entonces? ¿Cuáles son los intereses económicos voraces que se esconden detrás de banderas manchadas de sangre? Y así. ¿Ustedes votaron, o apoyan ahora mismo a la OTAN, por ejemplo? Pues ustedes son parte; parte colaboradora y cómplice. Si lo desean pueden pedirles cuentas a los Gobiernos habidos desde Felipito tacatum. PAZ ¿QUÉ PAZ? Nada ha cambiado."
PD. El nada sospechoso Secretario General (Adjunto) de la ONU visitó recientemente "lo que queda de GAZA". Hagan por encontrar el artículo, y saquen sus conclusiones.

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